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¿Cielo o Infierno? Tu Elección En El Aquí Y El Ahora, No En El Más Allá

Cielo o Infierno? Son dos estados diferentes de conciencia en el “ahora”, no “lugares” en los que nos encontramos después de que morimos. Es una cuestión de elección consciente de pensamientos, emociones y creencias, en el aquí y en el “ahora”.

Muchos de nosotros permitimos que las “fuerzas externas” y las “autoridades” moldeen nuestra percepción de nosotros mismos, y definamos quiénes somos y por qué estamos aquí en todos los niveles de la existencia, incluso después de la muerte física.

Tomemos, por ejemplo, las nociones doctrinales de “cielo” e “infierno”, que se han utilizado para regular el comportamiento de las personas desde los albores de la religión organizada. Ambas ideas se pueden utilizar para evitar que exploremos nuestros deseos y que realmente vivamos en el presente.

¿Cielo o infierno?

Avanzar en nuestro crecimiento emocional y espiritual, nos permite evolucionar en nuestro nivel de consciencia, que es el lugar donde podemos apreciar nuestro cielo. 

¿Cielo o Infierno? Dos estados diferentes de conciencia:

Experimentar el cielo o el infierno se lleva a cabo en el aquí y el ahora. A través de nuestra capacidad de entendimiento y nivel de consciencia, podemos elegir de forma consciente en cual de los dos queremos estar, ¿Cielo o Infierno?.pueden afectar tu percepción de la realidad.

Escapar de esta realidad al vivir con la promesa de una vida futura perfecta en el cielo, o encogerse de miedo por el castigo eterno en el infierno, son perspectivas confinantes que pueden privarnos de la plena consciencia y concentración en la maravillosa experiencia vivir plenamente nuestro presente.

Por mala fortuna, también son formas muy comunes que usan las personas para navegar a través de la vida física. Donde domina el más fuerte, y el débil es manejado de forma muy fría hacia una existencia de supervivencia.el cielo y el infierno en ti

 

“Cielo” e “infierno” no son “ubicaciones” estáticas en algún reino del más allá, en el que terminas a causa de tus acciones aquí en la Tierra. Son estados de corazón y mente, o más exactamente, puntos de vista de lo que conscientemente o inconscientemente elegimos “operar” en nuestra vida cotidiana.

Que en tu corazón reine el amor incondicional, y en tu mente reine la paz, la armonía, para que puedas atisbar un poquito de ese maravilloso cielo que te mereces.

En la forma en que lo veo, el cielo se crea en la Tierra cuando estás en alineación con tu fuente: cumplir tus deseos y sueños , vivir todo tu potencial y crear conscientemente sabiendo lo que quieres y quién eres.

El cielo es cuando comprendes que eres un creador deliberado y consciente de tu propia realidad: manifestándote por el placer de ello, viviendo desde una perspectiva basada en el amor, imaginando tu vida como TÚ quieres que sea y actuando conscientemente, dándote tiempo para pensar en cada situación. En resumen, experimentar el cielo consiste en crear conscientemente lo que TÚ deseas explorar en tu realidad.

Podemos experimentar el cielo desde una actitud positiva, de amor incondicional, de comprensión, de compasión y perdón. Podemos crear momentos maravillosos sanando nuestro entorno con la fuerza de nuestra energía interior.

Transmitiendo su luz interior en medio del caos

En la medida que avanzamos en nuestro nivel de consciencia, y logramos elevar nuestros niveles de energía vital, en esa misma medida nos convertimos en luz para irradiar al mundo. En luz para irradiar a nuestro entorno, a nuestros amados, y desde un nivel elevado de consciencia podemos, de forma consciente y con base en nuestro libre albedrío elegir ¿Cielo o infierno?.

Entre el cielo y la tierra existe todo lo creado. Y entre el cielo y el infierno existe todo aquel que aun no ha comprendido la totalidad de su poder creador.

El infierno es todo lo contrario. Es cuando no estás alineado con tu fuente: ignoras tus sueños y pasiones, no vives todo tu potencial y no sabes lo que quieres o lo que eres.  “El Infierno” en la Tierra se perpetúa por un estado mental negativo, que nutre creencias limitantes que “te dicen” que eres insignificante, y que la realidad “allá afuera” está dictando la forma en que se desarrolla tu vida.

Promueve una existencia en la que creas tu realidad desde una perspectiva basada en el miedo, evitando el dolor, reaccionando sin rumbo a los estímulos externos y, a menudo, siendo una víctima, en lugar de crear una vida en la que controlas, y buscas activamente la alegría y la abundancia.

En resumen, experimentar el infierno se caracteriza por la creación inconsciente de lo que no deseas en tu realidad.

Creando de forma inconsciente lo que no desea en su realidad

Existen tantas almas incapaces de entender ésta realidad, almas segadas por los sistemas que nos regulan, almas dormidas, que aun ante tanto dolor y sufrimiento profundo, se niegan a ver ésta gran verdad, almas que están pasando por esta experiencia física, sin ninguna noción de quienes son en realidad.  Almas que ignoran su propia grandeza, y que en medio de ignorar esa grandeza, se pierden la maravillosa experiencia de experimentar y elegir ¿Cielo o infierno?.

Dejemos de juzgarnos, dejemos de atacarnos. Busquemos nuestra felicidad en medio del caos, y comenzaremos a recorrer el camino hacia el cielo, aun inmersos en el infierno.

Y mientras hablamos del infierno y el cielo, hablemos del pecado. ¿Qué es el pecado? Si tú eres la encarnación de tus deseos y estás aquí para explorar quién eres en el tiempo y el espacio, ¿no sería justo llamar “lastimosamente” a no seguir tus deseos y perseguir tus sueños, un pecado? No cumplir tu propósito en la vida es una violación de la intención de tu vida dada por Dios. Es ir en contra del significado de tu existencia.

No cumplir tu propósito en esta experiencia física, más allá que un pecado, es una verdadera desgracia, es tu propia elección de auto-sabotear la realización de tus más grandes anhelos, teniendo en tu esencia todo lo necesario para hacerlos realidad. Y todo ésto sólo por un pequeño error de elección ¿Cielo o infierno?.

Disfrutando el cielo aquí y ahora, en la tierra

¿Cómo puedo estar tan segura de todo esto? Porque mi infancia fue el tipo de infierno del que estoy hablando. Y durante muchos años no pude entender por qué “Dios” me pondría en ese lugar. Hasta que entendí que “Dios” en realidad estaba interactuando con un Universo que aceptaba incondicionalmente, dándome la oportunidad de usar mi libre albedrío y explorar mi poder creativo.

Al ofrecerme las polaridades para jugar y al permitirme sentir cómo es transformar los pensamientos en materia, “Dios” me mostró cómo doblar la tela del Universo. Esto me dio la comprensión de que elegí nacer en el “infierno”, solo para poder experimentar la inmensa alegría de crear “mi propio cielo”. ¿No es hermoso?.

Te invito a leer sobre el Pensamiento Positivo y La Fe, para lograr paz y tranquilidad en tu vida.

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